Diego era un copiloto modelo que no distraía al conductor de un automóvil que viajaba por el estado de Washington mientras permanecía con el cinturón de seguridad abrochado, pero sus ojos descomunales que no pestañeaban hicieron que un policía de caminos se pusiera suspicaz.

Varios agentes estaban apostados el 29 de noviembre al lado de la autopista interestatal 405, para detectar posibles automovilistas que estuviesen conduciendo ilegalmente por el carril destinado sólo a vehículos para dos o más ocupantes, creados para motivar a las personas a compartir sus autos y reducir los congestionamientos.

Fue entonces cuando uno de los policías detectó un pasajero extraño en uno de los automóviles.

La patrulla de caminos dijo que el policía alcanzó al automóvil y le pidió al conductor que se detuviera. Fue entonces cuando vio que el conductor había colocado en el asiento del copiloto un muñeco del personaje de caricaturas animadas Diego, de la serie de televisión de Nickelodeon “Go, Diego, go”.

El conductor no identificado dijo que se le hizo tarde para el trabajo, así que tomó el juguete de su hija para poder usar el carril restringido para vehículos de alta ocupación.

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